jueves, 7 de septiembre de 2017

Tweets en taxis limeños


1. Me he ruborizado esta mañana en el taxi que me ha llevado a la oficina: sonaba en la radio una canción picante no lo siguiente jajaja 

2. Hoy he llegado un poco tarde a la oficina. El taxi que me traía tuvo que parar a repostar.  

3. 18:27 de un viernes por la tarde en Lima. Volviendo a casa. Escucho a Ed Sheeran en la radio y me pongo melancólico.¿Me estaré ablandando?

4. Me pone nervioso la gente que pone punto muerto para ahorrar gasolina. Es de cateto.


5. Alarma! Con lo nuevo de la NASA resurgen los fans de los extraterrestres. El taxista de hoy me ha dado la chapa durante todo el viaje.

6. Llevo siete meses sin conducir y he redescubierto el placer de mirar por la ventanilla.

7.Me subo en algunos coches con ambientadores tan intensos que prácticamente mastico fresas, limones o pinos.

8. Observo, no sin cierta inquietud, que el velocímetro de mi taxi está roto y no pasa de 0. Ahora sólo mi estómago me indica el peligro.

9. Después de hora y media en el taxi, la despedida ha sido especialmente dura. Nos hemos abrazado e intercambiado los números de teléfono.

10. Voy en un taxi que tiene un reproductor DVD viendo una película de acción. Lo que me preocupa es que el conductor también la está viendo.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Tweets de una noche de verano


De risas se me llenaban los ojos
y de mi boca lágrimas salían, 
pues mi corazón no entendía 
lo que tus palabras decían.
*
Solo he mentido una vez, 
y fue cuando dije que no te quería.
*
Cansado de contar mis penas, las olvidé.
*
Quería llegar lejos, 
lo necesitaba. 
Con lo que no contaba, 
era con encontrarte al comienzo.
*
Por cuanto conocí y no viví, 
Por cuanto dije y no expresé, 
Por cuanto te tuve y te perdí, 
Perdón, gracias y ayúdame más.
*
Yo pensando en España, 
y tú en Nueva York. 
Yo quiero cambiar el mundo, 
y tú conquistarlo. 
Yo te quiero a ti, 
y tú a él. 
¡Paciencia corazón!
*
Sonreías aunque te aburría aquella conversación, 
que nada tenía que ver con la callada alegría 
de tu corazón enamorado.
*
¿Y si tuvieras razón 
y ninguno de los dos tuviera nada que perder, 
salvo el miedo de no volver a vernos?
*
Quiero quererte y que me quieras. 
¿Es mucho querer lo que quiero?
*
Me consuela saber que llegará el momento 
en que ya no tendremos que despedirnos. 
Mientras tanto no me eches de menos, 
espérame con ilusión.
*
Hablabas del Cielo, 
y yo me lo imaginaba 
como ese lugar 
en el que ya no tendrás que despedir 
a nadie al que quieres.
*
Me gustaría irme de noche, 
sin hacer ruido. 
No ser noticia al día siguiente, 
que todo siga tranquilo. 
Que solo tú me recuerdes, 
España mía.
*
Tu alegría bien compensa mis tristezas.
*
Ojalá pudiera vencer: 
tus excusas con un beso, 
tus miedos con un abrazo, 
tus dudas con un "te quiero". 
¡Ojalá me dejases al menos!
*
A ratos te imagino dormida, 
y me quedo tranquilo.
A ratos te imagino perdida, 
y me desespero.
A ratos te siento cerca, 
y me sonrío. 
A ratos...

miércoles, 13 de julio de 2016

Los jóvenes no son el futuro, son el presente

Ayer mientras caminaba hacia el coche se me ocurrió esa frase. Emocionado puse un tweet. Más tarde al llegar a casa comprobé en internet que ese eslogan había sido ya utilizado con anterioridad y montones de veces. ¡Qué desilusión! Y yo que me creía original...

Pero dejando a un lado mi infantil vanidad, lo importante es la idea. El sentido que tiene. Y es que llevo un tiempo viendo conferencias en internet, y muchos ponentes lanzan a los jóvenes que les escuchan la idea de que el futuro está en sus manos. Entiendo lo que quieren decir, pero añadiría que no esperen a mañana para empezar a trabajar por mejorar las cosas, ahora es el momento. El presente es lo que tenemos. Los jóvenes son el presente. Joven es todo aquel que tiene un corazón grande, no importa su edad.

Recuerdo con emoción como Juan Pablo II en Cuatro Vientos hace 13 años se dirigía a los miles de jóvenes que llenábamos la explanada:  "yo fui ordenado sacerdote cuando tenía 26 años. Desde entonces han pasado 56. Entonces, ¿cuántos años tiene el Papa? ¡Casi 83!" Y como todos le coreábamos "el Papa es joven, el Papa es joven" Y su respuesta daba la clave: "¡Un joven de 83 años!"